Madrid – Especial prácticas

Este es el listado de prácticas de esta semana en Madrid.

Uno de nuestros milongueros de la semana Luis R.A nos cuenta qué es una práctica y cuáles son los códigos que aplican. Gracias, Luis 🙂

Las prácticas de tango comenzaron a crearse como asociaciones de bailarines que se fueron reuniendo en los clubes de barrio, lugares donde poder ensayar, aprender y practicar el tango como paso previo a las milongas.

Esta necesidad de poder consultar a profesores, maestros y otros compañeros mientras se practica el baile, fuera de las presiones propias de la milonga y las clases, dio lugar al desarrollo de las prácticas, que se mantiene en la actualidad.

El objetivo de este artículo es explicar qué puede esperar de estas prácticas y alentar a alumnos y bailarines a asistir como forma de mejorar su baile, conocer a otros bailarines y compartir experiencias y conocimientos con ellos.

Aquí os dejamos algunas de las características de estas prácticas y aquellas que existen ahora mismo en Madrid.

La Práctica no es una Milonga. Una afirmación tan obvia que no debería mencionarse, salvo por la necesidad de recalcar que los códigos de la milonga no se aplican en la práctica y los que se aplican, suelen relajarse hasta el límite de no molestar a los otros asistentes. En una práctica podemos pararnos a hablar con la otra persona, podemos preguntar a profesores, podemos practicar nuevos pasos.

Las prácticas no suelen organizarse en tandas, simplemente un listado de canciones que suenan sin la necesidad de una organización previa, por lo que permite a los bailarines descansar cuando lo necesiten o continuar bailando ininterrumpidamente si se requiere.

No existen códigos de vestimenta ni tampoco suele utilizarse el cabeceo. Se trata de un ambiente más familiar donde cabe perfectamente acercarse a otra persona y pedirla bailar de una manera más informal.

En la mayoría de los casos, los organizadores de estas prácticas, profesores o bailarines avanzados por lo general, se prestan a interactuar con los asistentes, resolver dudas, proponer ideas y dar consejos. Por desgracia, no ocurre en todas las prácticas, pero sí en la mayoría. Para estar seguros, se recomienda que cuando se llegue a la práctica, el asistente se presente a los organizadores y les pregunte qué se puede esperar y qué no.

La práctica es un espacio donde se alienta la experimentación y la diversidad. El lugar ideal para probar nuevos estilos o pasos que se quieran mejorar para poder luego llevarlos bien aprendidos a la milonga. La practica también es el lugar ideal para mejorar la destreza en la circulación en pista.

Como decíamos al principio, la Práctica no es una Milonga y volvemos a hacer hincapié en esto porque también es muy común que muchos bailarines vayan a las prácticas con el espíritu de la milonga a un precio más reducido, privándolas de su objetivo inicial, tan importante y fundamental para el desarrollo de la danza en sí, así como la creación de los lazos y vínculos propios de la comunidad tanguera a la que se pertenece.

A la práctica se suele llevar el mate y esto es muy indicativo del espíritu que debe reinar en las prácticas de tango. Más allá del agua, la hierba, la bombilla y el termo, el mate representa una de las principales señas de identidad argentina, que es la de compartir. El buen argentino comparte, por el mero hecho de compartir, con la familia o los amigos. No dejéis, por tanto, de asistir y disfrutar de algo que va más allá del baile y su desarrollo y que puede ser de las mejores cosas que podéis encontrar en este mundillo: un amigo argentino, siempre es un buen amigo.