TR – Pollitos milongueros

Nota de TangoSpain:  Os recordamos que TangoSpain no suscribe necesariamente las opiniones expresadas en las TANDAS REBELDES y os animamos a hacernos llegar vuestra tanda rebelde (puede ser cortita)

Pollitos Milongueros

Una es fina, a pesar de todo (o sobretodo). Una es muchas cosas, por ejemplo una mujer independiente y sobrecualificada, una gran profesional, a pesar de haber tenido que criar a sus hijos, me sobrepuse y relancé mi carrera. Pero sobre todo, si algo me define, es que soy apasionada, alegre y vital. Una mujer fuerte y valiente. También femenina. Nunca, a pesar de la vida, la muerte, las enfermedades he descuidado mi físico ni mi imagen. Encontré en el tango un refugio, algo donde dar rienda suelta a mis pasiones, donde conocer gente y disfrutar de una música que desde pequeña escuché. También la forma de desarrollar aquello que me gustaba desde pequeña y que no pude continuar, por las circunstancias sociales, el qué dirán y, bueno un poco de practicidad y cobardía, que fue el baile, la danza. Y por si alguno tiene alguna duda, nunca he recelado de los hombres: ojito derecho de padre, pequeña de varios hermanos y siempre con mayor afinidad a la hora de elegir amigos y también parejas.

Pues el caso es que vengo a corroborar lo que alguna amiga extranjera, europea para más señas, me dijo el otro día: en tango en Madrid, en algunos aspectos, apesta. Y sí, lo corroboro. A ver qué les parece, caballeros y caballeritos. Salgo de trabajar y decido dedicarme un día, así que me compro una falda que me queda ideal. Me vengo arriba y pido cita para ir al fisio a que me coloque la espalda y ya puestos pues a la peluquería, que he quedado con mi amiga para cenar y tomar un vino antes de la milonga. Así que allí estamos, en la terraza, divinas, celebrando, recordando viejos tiempos y con los tacos preparados para terminar la noche abrazadas y bien abrazadas antes de volver a casa y dejar que el despertador nos lleve a la rutina. Pagamos la cuenta y también la milonga, que se rumorea congrega a los supuestos mejores milongueros de Madrid. Y hasta aquí, todo bien.

Dos tandas yo, en cuatro horas y tres mi amiga, que todavía posee el áurea exótica de la gente de fuera. Dos tandas. Una de un conocido que por error también cayó en esa milonga y un chico joven, que acaba de empezar, educado, amable y muy simpático, pero que tendría que llamar a todos sus amigos para mover una mesilla de noche tres centímetros. No se preocupen, que en unos años, cuando sea uno más de los pollitos milongueros que allí se paseaban tan arreglados y buenos bailarines, no me volverá a saludar. Y eso fue lo que pasó, que estos supuestos buenos bailarines, flor y nata, embajadores, organizadores y milongueros de Madrid, prefieren quedarse sentados o tomando una cerveza en la barra antes que sacar a una mujer a bailar, supongo, que por la edad, claro, que para sacar a las chicas jóvenes y guapas (aunque sean cojas) pierden el culo, a tiempo y con traspié.

Así que yo, que me he pateado todos los encuentros milongueros nacionales y europeos, que he tomado clases con todos los maestros que he tenido a menos de cien kilómetros de distancia, que he viajado a Buenos Aires y no me ha faltado una tanda con bailarines de allá, tengo que pedirle disculpas a mi amiga y conceder que el tango en mi ciudad no es, digámoslo así, lo que cabría esperar de una gran capital.

Y sé que cada uno baila con quien quiera, faltaría más. Pero justo son las decisiones lo que definen a una persona. Así que desde este anonimato os diré qué es lo que no funciona. Os faltan esos que utilizan mi marido y sus amigos cuando hablan de su masculinidad, eso que se le echa a las tortillas, eso a lo que le dan patadas los futbolistas. Os faltan, en definitiva, lo que no os voy a decir, porque como comenté al principio, porque una es fina, señora y muy milonguera.

Si, tras leer esta tanda, te sintieras ofendido (entendemos que no, pero por si acaso…), te pedimos disculpas. Por favor, escríbenos a info@tangospain.com si quieres que eliminemos algún contenido. Gracias!

Compartir:

5 thoughts on “TR – Pollitos milongueros

  1. No lo has podido explicar mejor. Cada vez pasa más de eso en Madrid.
    Triste, pero así es, tendremos que seguí yéndonos fuera.

  2. Jajjajajaja pues yo los tengo y bien puestos! Seguro me habéis visto bailar con el mas variado características de chicas: flacas, rellenitas, altas, vajas, jóvenes, mayores, rubias y morenas, y jamas me importó como baialaran! No soy de los que se lucen bailando con las amigas de siempre (que os conocéis de memoria) en definitiva me gustan los retos! Eso si siempre en El Bulín de Madrid 🙂
    Maurice

  3. Sin ánimo de ofender (aunque sí de emitir mi opinión al respecto), sin darme necesariamente por aludido, ni tampoco entrar a valorar específicamente lo que se dice en el artículo, me resulta sorprendente que se tilde a terceros de falta de lo que (a mi entender) uno pudiera carecer cuando publica bajo el anonimato.
    En mi opinión, uno ha de “bancarse” siempre lo que escribe, máxime cuando emite críticas que pudieran molestar u ofender a otros; tal y como creo que es en este caso (y que desgraciadamente no es el único).
    Por otra parte, creo que estamos entrando en un terreno peligroso, para nada constructivo y que a lo único que conduce es a generar “mal rollo” en nuestra comunidad tanguera (adicional al que supuestamente ya hay, según lo que estoy leyendo en estos últimos días); del todo innecesario.
    Deberíamos cuidar al menos las formas, por el bien de todos. De lo contrario puede que se consiga justo lo opuesto de lo que uno persigue.
    Ahí dejo mi preocupación (Fdo: SubCo).

  4. Si el tango es eso que tantas veces hemos leído : un baile especial, en el que destaca el abrazo, la entrega, la distinta forma de bailar cada orquesta, LO DEL SENTIMIENTO , etc,etec. ……………….. ¿qué queda de esto en una tanda bailada por compromiso, o entre alguien que baila “cerrado” y la otra parte que le gusta “abierto”?.. ………….no obstante propongo un lema : SI NO QUIERES PLANCHAR NO TE ARRUGUES……SACA

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *