Tanda Réplica Milongueras Truchas

Hemos recibido una TANDA-RÉPLICA repondiendo a nuestra Tanda Rebelde Milongueras Truchas. Esperamos que la disfrutéis.

Nota de TangoSpain:  Os recordamos que TangoSpain no suscribe necesariamente las opiniones expresadas en las TANDAS REBELDES y os animamos a hacernos llegar vuestra tanda rebelde (puede ser cortita)

Llevas tacos altos, vestido corto y eres joven y hermosa. Hasta ahí fetén, que pareces la viva imagen de la mujer fatal descarriada que en la milonga causa frenesí.

Si los complementos son caros: mal, que es síntoma de derroche y frivolidad, y el tango no tiene nada que ver con tener muchos zapatos, que eres superflua y vana y todo hay que explicártelo.

Si sabes bailar y conoces la técnica no es suficiente. Si eres vital e inconformista asúmelo: eres lo peor. Y ya si tienes vida más allá del tango, acabáramos.

Para ser “milonguera de verdad” según nuestro querido Anónimo hay que tener “actitud”. Y no vale cualquiera. Un actitud concreta, que pasa, por lo que se deriva de sus palabras, por el conformismo, el recato, y una entrega exclusiva al tango y a sus códigos. Y no olvidemos la seriedad, por favor. Que el tango es algo muy serio y supongo que nadie pretenderá ir a la milonga a divertirse. ¡Valiente atrevimiento!

En un alarde de generosidad sin parangón Anónimo tiene el detalle de bailar con esas mujeres hermosas. Hermosas y frívolas que gastan un pastón en zapatos. Zapatos que para colmo sólo sirven para pisotear sus altísimos principios y códigos milongueros. ¡Lo que hay que aguantar!

La verdad es que me siento muy conmovida. Porque teniendo en cuenta que apenas hay mujeres para bailar en las milongas es normal que el pobre Anónimo solo tenga la opción de sacar a ese ejército de pibones arrolladores, vitales e inconformistas. Se sacrifica y pasea, como si de un adiestrador canino se tratara, a ese montón de mujeres que no sólo
no están siendo “auténticas milongueras” sino que además se quieren divertir y se ríen.

¡Qué desfachatez! ¡Que se vengan reidas de casa! (Por cierto, lo del símil del adiestrador canino es de un gusto exquisito. Canelita en rama.)

No dejo de intentar ponerme en su piel y es que vaya trago. Usted ahí, venga a pasarlo mal, y todo por el TANGO. Nuestro querido Anónimo sufre, y mucho. !Hasta dónde vamos a llegar! ¡Mujeres en la milonga que, según Anónimo, no profundizan en los códigos milongueros! Y lo que resulta más sorprendente ¡que no tienen el más mínimo interés de plegarse a ellos! ¡Esto es Sodoma y “Gomera”!, (como poco).

Querido Anónimo, le voy a decir un par de cositas, que yo como mujer bella y joven no computo, pero de vitalidad e inconformismo voy sobrada:

– La milonga es un espacio para compartir, y para comunicarse bailando, donde conviven diferentes maneras de entender el tango. Tantas maneras como personas lo bailan, que cada quien aporta su perspectiva y enriquece con ella al conjunto.

– La milonga y el tango son el reflejo de los seres humanos que allí bailan. Pretender que se trate de un espacio únicamente para la nostalgia y el inmovilismo es tan absurdo como pretender ponerle puertas al mar. Pero si así lo desea siga levantando diques, que a golpe de vitalidad e inconformismo no se preocupe que tarde o temprano irán cayendo. O incluso por su propio peso.

– Las milongueras son las mujeres que bailan tango en la milonga, aunque al hacerlo les dé por ponerse los zapatos en la cabeza.

– Tal vez las milongueras que usted acusa de no profundizar en los códigos milongueros sí lo hayan hecho. Y no les gustan. Y prefieren pasárselos por el arco del triunfo. No sé, puestos a imaginar…

– Y ninguna milonguera va a la milonga para cumplir sus expectativas, las de usted. Van para cumplir las de ellas. Porque no son objetos bonitos de mirar, o dóciles, o manejables, o todo a la vez. No. Van a perseguir y satisfacer sus deseos y sus
apetencias y, de paso, para expresar su personalidad como sujetos que son.

– El baile es comunicación y a veces se conecta, y a veces no. A veces los dos bailarines se entienden y otras no. Aunque le cueste creerlo no conectar no siempre es culpa de su pareja de baile, que bailar es un diálogo entre dos cuerpos. Y
tampoco constituye ningún tipo de pecado capital, ni ninguna afrenta personal. Si tiene una mal día quede para bailar con una amiga, o haga un poco de yoga. Que sí, que relaja una barbaridad.

– Si usted es de corte sentido al bailar busque a alguien que esté en su onda. O cambie un poco de onda. Reírse mola. En la milonga también. De verdad de la buena. Reirse no implica mofarse de los demás, que eso es algo muy inapropiado y
reprobable. Sin lugar a discusión.

– Por experiencia propia le diré que si se sacude los prejuicios va a tener muchas más probabilidades de disfrutar del baile, incluso con quien menos se pueda imaginar, incluso en una mala tanda, incluso en un mal día.

Y a modo de conclusión le diré que entiendo que usted sufra porque ve cómo los cimientos del TANGO, ese con mayúsculas y propiedad tan sólo de unos pocos, se desmorona bajo sus pies. Pero si el TANGO está vivo es porque un montón de gente diversa adora bailarlo.

Y un organismo vivo evoluciona.

P.D.: Mi nombre es María Robles, y supongo que es más que probable que usted nunca me
conceda su carnet de “milonguera verdadera” pero bueno, ¡nadie es perfecto! 😛

Si, tras leer esta tanda, te sintieras ofendido (entendemos que no, pero por si acaso…), te pedimos disculpas. Por favor, escríbenos a info@tangospain.com si quieres que eliminemos algún contenido. Gracias!

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7 thoughts on “Tanda Réplica Milongueras Truchas

  1. jajajajajajaja… Maria sos muy grande! Gracias por contestar. A mi me había quitado las ganas de todo, menos de reírme, claro.

  2. Yo cometí ese “pecado” de reírme hace unos años, en una milonga de Madrid y mientras bailaba. Me reconvino el DJ y organizador de ella común “chisss” que me recordó vivamente al cura cuando hablabas en misa y a nadie le extrañó. Hace mucho que no voy a ninguno de los dos sitios. Si no me puedo reír, no es lo mío

    1. Seas quien seas vuelve si te gusta bailar!!! Hay muchos espacios ahora, algunos más tradicionales, otros más distendidos, y yo veo a muchas mujeres sonreír e incluso reírse… Por mí que los demás piensen lo que quieran. Cada uno experimenta el baile a su manera y cuanta más gente diferente haya más espacio para las distintas perspectivas habrá. Soy de la opinión de que todas pueden convivir juntas perfectamente 🙂

  3. Lo de este señor me parece de un atrevimiento y de una insolencia mas propio de milongueras truchas…para expresar su opinión creo que no era necesario faltar tanto el respeto. Lo siento sinceramente por él…que se vaya a pasear tanta frustación y melancolía a otro lugar.
    Fdo. Belén Ocaña. Enamorada del tango que sonrie sin parar.

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